Y se abren las puertas de la desinformación... así, sin mucho aspaviento. Y los que no saben de lo que hablan pero esperaban algo así se regocijan, contentos de haber tenido la razón, aunque no sepan en qué ni si la tienen en realidad. Y cómo funciona? Pues bueno, alguien tiene que hackearse su teléfono, tiene que instalar un acceso remoto por SSH al mismo y tiene que ignorar tres advertencias de cambiar la contraseña. Decir que esto es un gusano para el iPhone OS es como decir que los BMW a los los dueños les quitan el techo y no les cierran la guantera tienen un agujero de seguridad donde se puede alguien robar lo que hay dentro. En fin. Ahora me tocarán dos semanas de los tres listos de turno en la oficina en la hora de la comida contándome "las nuevas", con la cara de autocomplacencia de quien obtiene su felicidad de que terceros sean afectados por cuartos a través de quintos.
- eduo