Las palabras suelen tener doble personalidad. Es decir, se distinguen por uno o varios significados, pero estos pueden desplazarse hacia otro sentido. Los poetas emplean con acierto esa dúctil virtud. Y también ciertas intenciones políticas recurren a la técnica de modificar el diccionario para expresar su posición o inclinación ideológica y encubrir sus fines e intereses. Y aunque no sea original al definirlo, tiro al aire recurso tan común para comprobar sus inconsecuencias.
- Juventud Rebelde