¡Hola mundo! Me asomo a respirar. ¡Que fresco es el aire de la superficie! Enseguida vuelvo a bajar a los sotanos de putrefacción. Entre estas carcasas repeladas el tiempo fluye como sebo derretido: uniforme y empalagoso. Es difícil encontrar una referencia temporal. ¡El porqué de la sirena!