En cualquier caso, el asunto mueve a preguntarse si hay que ver en un cambio de esta clase -ruina, "cultura" y diversión donde antes hubo disciplina, miedo y poder- un signo sintomático de nuestra época, en la que, como advertían Marx y Engels y hoy remacha el sociólogo Zygmunt Bauman, todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado se profana y todo lo rígido se derrite, igual que en otro tiempo se fundían las vajillas metálicas del Imperio Austro-Húngaro para alimentar la producción de cañones bélicos, aunque hoy día se trate más bien de los cañones de proyección para ordenadores con Power Point, cuya imagen líquida devora todo lo que alguna vez fue visión o palabra y lo regurgita incansablemente como hacen los monos en el Zoológico con las cortezas que mastican, según la imagen que Josef Winkler suele utilizar para designar el "lenguaje universitario".
- Turisbo